Elevamos la propuesta gastronómica personificando la esencia de la marca en el **Uro**, el ancestro salvaje y majestuoso del toro. Desarrollamos una identidad visual artesanal y atemporal, basada en una paleta de colores tierra que evoca el fuego, la piel y el origen.
Logramos una ejecución de “high premiumness” donde cada detalle visual exhala distinción. El resultado es un nombre de altísima recordación y un emblema icónico que hoy se posiciona como un sello de calidad absoluta, conquistando a los comensales más sofisticados del mercado.